Mediante Res CE N 1716/22 del 10 de agosto del 2022, el CIN aprueba el documento Orientaciones y propuestas en el marco de los procesos de reconfiguración de las opciones pedagógicas (presencial y a distancia).
El mismo surge como consecuencia de la “reconfiguración de las modalidades de enseñanza y aprendizaje” que se originaron a partir de la pandemia durante el período 2020/2021 y establece la necesidad de reconceptualizar los alcances de cada opción
pedagógica (presencial y a distancia) y explorar las experiencias de combinación que se han ido adoptando y que desafiaron los saberes y prácticas previos a la pandemia y a los marcos normativos.
Los intercambios propiciados en el marco de la Comisión de Asuntos Académicos evidenciaron que las principales preocupaciones del sistema universitario se vinculan con las carreras presenciales -que representan más del 90% de la oferta que existe actualmente y los cambios que se han introducido en sus formas de dictado.
Tomar la categoría “presencialidad” como modalidad en estudio, llevó a reconocer dos cuestiones:
A partir de esta constataciones, el planteo es preguntamos dónde está la línea divisoria de la opción pedagógica presencial respecto de la opción pedagógica a distancia.
Por otra parte, tal como lo establece DNGU DOCU 5 se ha promovido una integración presencial/virtual con el objetivo irrenunciable de garantizar una educación superior de calidad, inclusiva, accesible e innovadora. Como ha planteado recientemente la Dirección Nacional de Gestión Universitaria, hoy “la clase presencial y la clase virtual necesitan no ser excluyentes entre sí, articularse y ampliarse, conociendo y reconociendo las condiciones institucionales y de los actores que participan en los procesos educativos.
Ello conduce a los debates en torno a las diferencias entre modalidades mixtas, hibridas y bimodales.
Lineamientos para una agenda de trabajo
Hacia el final se proponen distintas líneas de acción para ser trabajadas al interior de cada universidad, entre universidades, por el CIN y en diálogo con la SPU-ME que remiten a distintas dimensiones del desafío: las prácticas de enseñanza y aprendizaje, la normativa y las políticas académicas (políticas curriculares, de formación docente, de acceso a bibliografía y conectividad). A saber:
En la UNSL desde el 2020 hemos venido trabajando en esta dirección, iniciando la reflexión y los cambios paulatinos en los espacios y prácticas que mayor receptividad al cambio mostraron, en torno a la incorporación de modalidades flexibles que se adecuaran a las condiciones y características que los estudios diagnósticos y censos definían de los estudiantes, garantizando inclusión mediante bibliotecas virtuales, repositorios, bimodalidad y formas mixtas en las cursadas y exámenes, capacitación docente, mejoramiento de la conectividad, adecuación de las normas, entre otras.
Sin embargo, esta Resolución del CIN, resultado del análisis y consenso de la Comisión Académica, otorga un marco general para ordenar el debate en torno al tema y definir una agenda nacional que organice las necesarias readecuaciones en las modalidades y contextos de la función académica con lo cual se espera vigorice la reflexión y el trabajo del conjunto.